Quiénes somos

LogoMi afición por esta maravillosa raza la heredé gracias a mi padre, quien siempre fue un acalorado amante del pastor alemán, para él no existía un mejor perro en el mundo que un ovejero alemán, siempre el más noble, el más equilibrado, el mejor guardián, el mejor protector para los niños y tantas otras virtudes que lo hacen una de las razas más populares de la canofilia.

Desde que nací he tenido siempre un pastor alemán a mi lado. El primero de ellos llamado Luxy ya estaba al lado de mi cuna cuando llegué al mundo, este maravilloso perro con quién compartí muchas cosas de mi infancia fue adquirido por mis padres a unos inmigrantes yugoslavos que trajeron entre sus pertenencias un cazar de ejemplares nacidos en Alemania. Este perro dormía siempre al lado de mi cama, buen guardián y excelente medio de transporte que me llevaba en su lomo a cualquier parte de la casa que quisiera.

Después de su partida, llegó a nuestro hogar otro excelente perro pastor alemán que un hermano de mi madre le regaló a mi padre por ser amante de los perros de carácter. Su nombre era Hasso, de él no tengo muchos buenos recuerdos porque era un perro sumamente mal humorado con un carácter poco amigable, sin embargo disfrutaba cuando me colocaba en carnaval detrás de una ventana a echarle agua con una pistola en la cara para molestarlo, cuando se enojaba se lanzaba a morder y no me quedaba otra cosa que reírme asustado por la travesura. Tal vez a este perro fue el primero que le vi cambiar de color los ojos cuando se ponía agresivo. Fue un excelente guardián y nunca un extraño entró a casa.

Inmediatamente a la partida de Hasso fuimos a comprar otro pastor alemán a una señora inmigrante alemana que para mi padre tenía buenos perros, a este cachorro que escogí con seis semanas le coloqué el nombre de Dox en honor a una historia que leí sobre este maravilloso pastor alemán llamado Dox von Coburger Land que trabajó en la policía italiana. La historia de Dox y unos capítulos televisivos del programa Corre Joe Corre me inspiraron a entrenarlo. Siendo un adolescente le enseñé varios comandos que ejecutaba a la perfección. Dox sabía sentarse, echarse, cortar una cuerda, atacar, caminar echado, perseguir al cartero, esconderse, mantenerse callado, saltar una pared, hacerse el muerto, etc., disfrutaba al perro por todo lo que hacía. Al frente de mi casa había un pino enorme donde en las tardes me escondía con el perro a esperar que alguien pasara y cuando caminaban pegado a la reja de la acera mandaba al perro a atacar sin peligro mientras me reía escondido del susto de las personas detrás del pino.

De Dox nos quedamos con un hijo llamado Falco que tuvo con una perra pastor alemán de una vecina, su nombre se lo puso mi abuela. Falco tenía las mismas cualidades del padre y mi madre amante de la raza le enseñó a hacer el gracioso “mandili”, esto era pararse sentado en dos patas y hacer movimientos con las delanteras. Estos perros estuvieron siempre en casa hasta que mi padre en cama falleció, Dox murió unos días antes que mi padre y Falco unos meses después, los dos por muerte natural.

Pasaron varios años en que no tuve ningún pastor alemán y me dedicaba a ver fotos y leer alguno que otro libro sobre la raza. Es así como trabajando y ya pudiendo comprarme un perro con pedigree adquirí el primer perro a mi amigo Rafael Celis, su nombre era Kanto vom Blutenhaus. Kanto era un perro muy noble, de gran porte, color, cabeza, tipo y muchas otras cualidades propias de un buen pastor alemán. Por situaciones de trabajo no podía dedicarle el tiempo que él esperaba de mi, pero fue un gran perro y también de él tenemos en nuestro hogar muy gratos recuerdos.

Después de su partida me regalaron un par de perros de línea americana que rápidamente me desencantaron por su insípida disposición a no hacer nada, no me quedaba más remedio que devolverlos a su propietario. No pasaron unos meses cuando decidí por mi cuenta traer mi primera ejemplar de importación, ubiqué por mi cuenta a Zarin Oxsalis, de quien doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de tenerla, ella me ha motivado a hacer cada día una cosa nueva por mis perros, todo ha sido como una especie de seguidilla apasionante que nunca termina.

La importación de Zarín nos motivó a emprender un ambicioso plan de cría que permita impulsar la verdadera raza del pastor alemán en Venezuela. Por ello en nuestro criadero hemos traído ejemplares de los mejores reproductores actuales de Alemania, líneas de cría modernas que exalten como características principales animales de caderas sanas, gran temperamento, tipicidad, color y carácter. Estas características básicas en el perro permiten adiestrarlos con gran facilidad, titularlos y seleccionarlos en su país de origen y en el caso de nuestras reproductoras regresar preñadas a Venezuela con los mejores ejemplares del momento en Alemania.

Nuestro emprendedor plan de cría esta basado en estudios GENÉTICOS DE HETEROSIS que permitan en lo posible, con criterio altamente científico, obtener en la descendencia mejores ejemplares que sus progenitores. Es por ello que hacemos un riguroso estudio de los grupos de progenie que se presentan en el campeonato mundial de la raza pastor alemán en Alemania. De estos grupos que optan a obtener distinciones en la cría, hacemos estudios con nuestros asesores de amplia trayectoria en Alemania sobre las fortalezas que transmiten los reproductores machos y que puedan complementar las características fenotipicas y genotípicas de nuestro sólido plantel de hembras en formación. Es por ello que escogemos hembras para nuestra cría provenientes de los mejores VA (muy sobresalientes y altamente recomendados para la cría) seleccionadas por expertos en Alemania.

Nuestras ejemplares son inicialmente preparadas en nuestro país y desde temprana edad se le desarrollan los instintos naturales para posteriormente enviarlas de regreso para Alemania a completar su formación. Este proceso se inicia con la toma de placas radiográficas en caderas y codos y muestra de sangre para la certificación de su ADN ante un veterinario autorizado por la SV en Alemania. Recibido los resultados preliminares, los ejemplares inician entrenamiento en las disciplinas de protección, rastro y obediencia; obteniendo ante Jueces autorizados de la SV de Alemania el requisito de BH (Begleithund – perro de compañía), Shutzhund (título de perro de protección), participan en exposiciones de cría y finalmente son llevados ante un Juez Maestro de Selección de la SV para hacer su Körung (selección) – apto de cría. Cumplida la formalidad de las altas exigencias del Schäferhunde Verein como club rector de la raza pastor alemán en el mundo es cuando recién iniciamos los cruces de nuestras ejemplares con los mejores reproductores del momento disponibles en Alemania.

Es a través de este exigente programa SELECTIVO y de reproducción que podemos ofrecer en nuestro país ejemplares altamente seleccionados y calificados, especialmente para aquellas personas amantes de la raza que desean obtener crías con alto valor genético y aspiran iniciar con buen pie un plantel de cría sano y moderno.



…… Mi segundo mejor hermano siempre ha sido un Pastor Alemán…..

 

 

 

En  Haus  Ertl  La  Excelencia  no  es  la  Meta  sino  el  Punto  de  Partida